
El lunes Ole publico que Borghi estaba perdiendo consenso entre los referentes del plantel de Boca. El copete decia: "Hay... jugadores molestos" (aca).
En la vuelta al entrenamiento, el martes, Borghi encaro al plantel con el Ole en la mano. Les pregunto si esas versiones eran ciertas. Queria escucharlas de boca de los jugadores y no de los periodistas. "Muchachos, acá tengo el diario. ¿Es cierto esto?" (aca).
Con el superclasico aca a la vuelta, Ole necesitaba una tapa de Boca o de River. Y a falta de nuevo tecnico en la banda, eligio ponerlo a Juan Bosso, un pastor evangelista que iba a bendecir al equipo antes del clasico (aca). Preocupado por las repercusiones, Borghi mando al Chino Batista a aclarar que la tapa de Ole es falsa y que el pastor tiene prohibido el acceso a la Bombonera (aca). Hasta aca los hechos. Quedan tres reflexiones.
Primero, hay que entender el folklore del futbol. Hay tipos que lo entienden fenomeno. Ramon Diaz es el mejor ejemplo. Juega adentro y afuera de la cancha. Lo aprendio en el Calcio, que tiene diarios deportivos mas antiguos que nuestros diarios de interes general. Hay que hacer tapas todos los dias y para salir en la tapa hay que declarar bien arriba. Lorenzo era asi. Menotti, Gallego y otros menos famosos tambien. Hay otros tipos que no entienden el folklore (o no quieren entenderlo). Bianchi, Bielsa, Russo, Cappa, son tipos que no saben jugar ese juego. Son, en ese sentido, bastante amargos. Borghi, a pesar de su hombria de bien, pertenece al grupo de los que carece de picardia.
Segundo, esta bien que alguien intente romper ese vinculo nocivo entre periodistas deportivos y jugadores que usan los microfonos apagados para decir lo que no se animan a decir de frente. Periodistas y jugadores tejen amistades y defienden sus intereses a expensas de lectores y oyentes, que se transforman en consumidores compulsivos de pescado podrido. Inventan lesiones, altercados, formaciones, cambios. Buchonean.
Tercero, y lo mas importante, no se puede conducir leyendo los diarios. Porque no se puede esperar de los diarios un espejo perfecto de la realidad. Y porque aunque fuera perfecto ese espejo, a veces hay que hacer lo que hay que hacer aunque a los periodistas no les guste. Porque la culpa de todos los males no la tienen los diarios. No hay inflacion por culpa de los diarios. Ni se puede culpar a los diarios porque los jugadores esten incomodos jugando con tres en el fondo o con dos centrodelanteros. Hay que ponerse los largos y asumir las consecuencias. Si por razones macroeconomicas hay que tener inflacion, pues hay que asumirlo y no mentir o matar al mensajero. Si la mejor manera de defender es con tres en el fondo hay que hacerlo asi aunque a los jugadores no les guste.
Pero Borghi es flojo de sesera. Es un hombre de Ole bajo el brazo. Toma decisiones, incluso las mas importantes, sobre la base de lo que dicen los diarios. Esta bien que uno lleve paraguas si los diarios dicen que va a llover. Ahora, esta bien que Borghi se preocupe por tener problemas en el vestuario porque eso sale publicado en Ole? Necesita de Ole para saber si tiene problemas en el vestuario? Que es lo que le preocupa? Tener problemas en el vestuario o que eso salga publicado en Ole?
Borghi pospuso su renuncia en el vestuario, despues de la derrota de local contra Lanus, hasta ver que salia publicado en los diarios. Comentamos esas declaraciones aca. El Gordo de Ole bajo el brazo insiste. Maneja su equipo de acuerdo a lo que publica el principal diario deportivo del pais. Una pena...
Si de verdad le parece a Borghi que es asi como debe manejar a Boca, al menos que empiece a leer bien el Ole. Y, en caso de que no lo haya leido, que subraye con vehemencia el ultimo parrafo de la columna de Marcelo Guerrero de ayer, que ademas de ser un excelente periodista (con mas y mejor data que el verdulero Alejandro Fabbri), interpreta cabalmente lo que piensa el hincha de Boca (para los no-bosteros, lo recomiendo mucho: si quieren saber como piensa el hincha de Boca lean a Guerrero). Escribio ayer el columnista de Ole:
"Borghi, un hincha de Racing que jugó para River y fue DT de Independiente, duda por tercera vez en seguir. Su eventual salida supone una complicación adicional a las que naturalmente presenta un superclásico. Si él desconoce que dejar al máximo adversario en su preocupante posición o complicarlo un poco más es muy importante para el hincha, significa que no entendió cómo se vive el fútbol en Boca. En tal caso, conviene que ese partido lo dirija otro entrenador." (completa aca).